bujeria la bien querida

‘Brujería’, el disco-hechizo de La Bien Querida


En ‘Brujería’ (Elefant, 2019), cada canción está ligada a un encantamiento. ‘Hechizo protector’, la primera pista del disco, misteriosa y oscura, es una invitación a este viaje esotérico donde el amor vuelve a ser el protagonista. La Bien Querida, siempre ha tenido algo de hechicera. Desde que en 2009 nos sedujera con su primer trabajo ‘Romancero’, no ha dejado de consolidarse como una de las mejores compositoras y letristas de nuestro país. Ahora da un una vuelta de tuerca con esta propuesta en la que no faltan los duetos. En ‘Qué’ cuenta con Diego Ibáñez de Carolina Durante, J de Los Planetas le acompaña en ‘Domingo Escarlata’ o ‘La fuerza’ y David Rodríguez de La Estrella de David en ‘Déjame entrar’. Este último, por primera vez no figura como productor y es Carlos René (Axolotes Mexicanos) quien acertadamente toma el relevo. Con influencias que van desde New Order o The Cure, hasta Cigarettes After Sex, Lana del Rey y My Bloody Valentine, ‘Brujería’ está cuajado de medios tiempos que nos invitan a creer de nuevo en la magia. Un concepto que se materializa en la edición física con foto de portada inspirada en el ‘Midnight Creeper’ de Lou Donaldson (1968) y diseño de Mario Rivière, quien bajo las directrices de la propia Ana, convierte el libreto en una especie de altar en el que cada canción se acompaña de un sortilegio.

Defines ‘Brujería’ como un disco-hechizo que “protege al corazón contra los venenos. ¿De qué manera surte su efecto?
Hacer canciones y discos me sirve como terapia para liberarme de los fantasmas y los venenos. A la gente a veces le pasa lo mismo al escucharlas y a mí también me pasa con canciones de otros artistas.

Algunos de tus sueños o deseos los has materializado en las letras y luego se han cumplido ¿Eres una bruja del siglo XXI?
No. Simplemente creo que estas cosas pasan.

El libreto del disco es como un altar en el que has incluido tu propio recetario de hechizos. ¿Para qué sirven?
No sé a ciencia cierta si son o no eficaces. Es un concepto. En realidad todo el disco es un concepto.

A tu padre le encantaba el esoterismo e incluso una temporada se creyó mago. ¿Realizas alguna práctica en tu vida cotidiana?
No. Siento curiosidad por la temática esotérica desde que era pequeña pero por otros muchos temas también.

La historia de las brujas despierta actualmente interés desde distintos puntos de vista (el histórico, el feminista, el esotérico…) ¿qué nos atrae tanto de ellas?
A cada persona le atraerán por uno u otro motivo. La bruja encarna la mujer liberada de
todas las dominaciones y de todas las limitaciones.

Afirmas que cualquier manifestación artística es como un hechizo que lanzas al universo. ¿Recomiendas la creatividad a todo el mundo?
Claro. No soy terapeuta, pero ya te digo que a mi me sirven para liberarme. Segregas endorfinas y, por lo tanto, eres más feliz.

Empezaste en la música hace diez años. ¿A qué te dedicabas antes?
A la pintura. Aunque lo tengo un poco abandonado, pero me gustaría hacer algún proyecto. Estoy en ello.

En cuanto a tu rutina de trabajo ¿qué rituales creativos sigues?
Tengo un despacho donde trabajo cada día y voy apuntando letras, grabando notas de voz con melodías etc. Compongo con la guitarra y estoy siempre pensando en canciones. Me cuesta mucho desconectar.

Además de ‘Ángeles fósiles’ de Alan Moore, ¿qué otras obras sobre magia, brujería o creatividad te han inspirado?
‘El libro de la Serpiente’, también de Alan Moore; 'La mujer escarlata y la bestia', de Leah
Hirsig; o ‘El Arte Mágico’, de André Bretón.

Desde ‘Romancero’, tu primer disco, el amor es un tema que atraviesa toda tu discografía. En ‘Brujería’, además, lo relacionas con la magia. ¿Son necesarios los sortilegios para hacerlo funcionar a voluntad?
Es que no hay que utilizar ningún sortilegio para que funcione porque si lo haces, eso es magia negra y no es recomendable. Si funciona, funciona, y si no funciona, eliges mejor la próxima vez. En mi disco hay hechizos, pero si los lees ninguno trata de modificar la
voluntad de la otra persona.

¿Cantarle al amor tiene algo de compromiso social?
Siento que sí hago una labor social. Me escriben muchas personas para darme las gracias por esta u otra canción que por algún motivo les alivia el corazón. Hace poco me escribió una mujer contándome que había fallecido su hija pequeña y que le ayudaba mucho
escuchar la canción 'La Fuerza'. Sentía que cada vez que la escuchaba y la cantaba se conectaba con su niña. Esas cosas son maravillosas.

En cierta manera, la idea del amor romántico ha sido desactivada. ¿Te genera algún conflicto con la escritura?
A mí ninguno. Yo estoy a favor del amor romántico y lo digo sin ningún complejo. Qué aburrido si no.... Eso sí, hay que quererse mucho a uno mismo primero y partir de ahí…

En tiempos efímeros, donde se busca continuamente la novedad, te has mantenido fiel a tu estilo. ¿Cuál ha sido el mayor reto? ¿Y la mayor renuncia?
Hago lo que puedo, intento hacer cosas nuevas, pero todos y todas tenemos nuestros tics y nuestro estilo... no sé... El secreto es intentar sorprenderte, gustarte y así poder gustar a los demás.

Desde el lenguaje hasta los temas, en tu discografía hay un gusto por lo popular. ¿Es la receta para renovar la lealtad del público?Me gusta lo popular porque para mí significa sencillez y la sencillez no es sinónimo de que sea fácil hacerlo, al contrario. Trato de hacer canciones sencillas, accesibles, sin metáforas que, por cierto, no me gustan nada. Manuel Alejandro, Robe Iniesta... son mis referentes.

Han pasado diez años desde que lanzaste tu primer disco ‘Romancero’. Su sencillo, ‘De momento abril’, recuerda a ‘Fuerza’, la última canción de ‘Brujería’. ¿Ha sido una forma de cerrar el círculo?
Si, está hecho a propósito. 'La Fuerza' es además una de las mejores canciones de este último disco.

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Para 20 minutos