Misterio

Nadie puede llevarte hasta él. Ni con la razón ni con los dedos. Está oculto, recóndito, late en secreto. Es una cuestión de fé. Piénsalo, ríndele culto. Quemará como el fuego, conseguirás hacerlo arder, pero nunca extingirlo. Ahí reside el reto.

Tienes acceso a la cima. En la cumbre soleada, por suerte, crecen flores. Pero es imposible recoger la siembra que nace en su falda.  Allí  todo es oscuridad, desprovista de mitos y leyendas. Y en el corazón hay un eterno incendio: "aquel-que-no-se-puede-apagar".

Nuestras manos nunca llegarán a acariciarlo. Es como una poesía que todavía no ha encontrado el verso. Y aunque el absoluto no pueda ser explicado, gobernaremos ese universo tan estrecho.

Inventar nuevos símbolos y actos rituales. Hablo de magia, de generar materia con la realidad invisible que fluye por nuestros cuerpos, de atravesar los abismos internos.

Como diría la Gran Diosa, "Yo soy eso que se obtiene al final del deseo".

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"El cielo nocturno es la Matriz de la Diosa, porque es oscuro como el útero y nos rodea y, dentro de él, el billón de estrellas vivas son puntos de luz, como las almas de los muertos que nadan en la oscura caldera del útero en dirección al renacimiento" -Starhawk