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‘Ocultos’, una novela gráfica sobre el misterio de la realidad

Hablo con su autora, Laura Pérez (Valencia, 1983), de lo invisible, lo primitivo, lo inexplicable.

Con ‘Ocultos’ (Astiberri, 2019), Laura Pérez da forma al  misterio de la realidad, presente en lo cotidiano, pero imperceptible a los ojos. “La magia no solo caracteriza el pensamiento primitivo. La vida moderna está impregnada de ella por todas partes, si se sabe mirar”, nos indica entre sus páginas. A través de diferentes recursos gráficos, la artista valenciana crea un universo en el que conviven lechuzas, ovnis o fantasmas. Con un lenguaje que mezcla la ilustración y el cómic, esta novela gráfica se compone de historias sueltas, en principio inconexas, pero con un hilo que a todas atraviesa. Y si tiramos de la madeja, ‘Ocultos’ nos permite cruzar momentáneamente al otro lado, a esa dimensión invisible cuyas leyes desconocemos, pero que en este volúmen se hacen latentes. 

“Es un libro de sensaciones, cada historia cuenta algo distinto. Sensaciones sobre lo aparente y los distintos trasfondos que no vemos, que intuimos y percibimos, cada uno a su manera. Trata de la quietud y la fragilidad”, nos cuenta Laura. “Partiendo de que cada persona tiene una sensibilidad particular, un filtro distinto, cada una de estas historias puede ser percibida muy distintamente. No pretendía contar nada en concreto, pero sí generar preguntas. Son historias algo crípticas y de ahí cada cual toma lo que quiera interpretar”, concluye.

Laura Pérez ya había participado como ilustradora en la creación de una novela gráfica, ‘Náufragos’ (Salamandra, 2016), junto al escritor Pablo Monforte. De la necesidad de componer un libro propio completo surge ‘Ocultos’, con el que se adentra en el mundo de lo paranormal para dibujarnos lo imperceptible, lo irracional, lo que no se puede explicar. Sobre el proceso de gestación, nos cuenta que se dio “lentamente, iniciando y descartando historias. Tengo una interminable lista de ideas, momentos, sensaciones, guiones, que había que escoger, y así fue durante unos meses. Hubo cambios, sacrificios y vueltas de formato. Además me interesé en escuchar a gente con historias curiosas, preguntar, leer, ver, ir a charlas y viajar allí donde hubiera algún ingrediente que pudiera enriquecerlo”, explica Laura.

Lo atávico, lo primitivo, la magia… fuerzas telúricas y ancestrales hacen acto de presencia en cada una de las historias que componen la novela. Cuajada, además, de referencias a símbolos, objetos o autores que enriquecen su imaginario. “Siempre me ha interesado leer y estudiar aquello que parece no encajar, lo extraño, lo raro y lo absurdo, lo que se escapa al razonamiento o la lógica aparente. Todo lo que no se enseña parece que está destinado a ser estigmatizado,  rechazado o a generar miedos. Un abanico bien amplio para dedicarse a reflexionar”, admite la autora.

En cuanto a la investigación llevada a cabo para poder construir el universo de ‘Ocultos’, Laura, confiesa que todavía está en activo. “Es un proceso que no termina, aprender sobre por qué el ser humano busca un sentido a la existencia, pues llega sin darse cuenta y muere sin saber qué será de él. No termina porque cuanto más sabemos, más somos conscientes de lo poco que conocemos. La vida puede ser apasionante si decides no aburrirte con ella”. Esa búsqueda se concreta en lecturas diversas, cuyas referencias Laura comparte: “Es interesante leer a Castaneda, o volar a lo largo de la historia con Joseph Campbell, también con Mircea Eliade, cualquier libro de ‘Mundo Desconocido’, o la amplitud de temas publicados con estupendos libros en la etapa cumbre del misterio en los 70”.

Una simpatía la de Laura por lo extraordinario que tiene un vínculo directo con su propio oficio: “Mi vida es trabajar con lo invisible ya que parto de ideas que existen para generar algo que no es aún en papel (...) Vivimos recordando y proyectando, pensando posibilidades, y sintiendo temores y esperanzas, gestionando los recuerdos, y todo eso es también algo invisible, pero de alguna manera existe, con unas formas muy plásticas y abstractas, dentro de nosotros, invisible para los demás”, explica. Según la autora, de una forma u otra, todos convivimos con el misterio de la realidad, “pero cada uno la habitamos a nuestra manera, en nuestro propio mundo, distinto y semejante a cualquier otro (...) Esos mundos desconocidos son en parte conocidos por quien los experimenta, y son únicos, pero lejanos para otros. Aunque viviéramos las mismas experiencias, ninguna sería descrita igual. He tratado de generar micromundos donde la subjetividad está presente. La confusión está presente, así como lo absurdo”


Para 20minutos